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lunes, 7 de octubre de 2013

NUEVO HALLAZGO MAYA.

NOTICIAS:


Autoridades del Ministerio de Cultura de Guatemala y científicos exploradores anunciaron hoy el descubrimiento en territorio guatemalteco de una especie de "centro industrial" de la época preclásica de la civilización maya.


El lugar fue descubierto en Salinas de los Nueve Cerros, una de las ciudades más antiguas del mundo maya, en la Franja Transversal del Norte, departamento de Alta Verapaz, a unos 220 kilómetros de la capital.

La viceministra de Patrimonio Cultural y Natural, Rosa María Chan, reconoció en conferencia de prensa conjunta que el Estado de Guatemala carece de presupuesto para proteger el sitio del hallazgo, una amplia zona bajo riesgo de depredadores y traficantes.

Al respecto, precisó que de los más de cuatro mil sitios arqueológicos que registra Guatemala, solo 64 cuentan con protección, lo cual convierte a estos centros del país, sede de la Civilización Maya, en atractivos para los saqueadores del patrimonio arqueológico.

El científico a cargo del proyecto, el arqueólogo estadounidense Brent Woodfill, dijo que en el sitio se estima que se producían alrededor de 25 mil toneladas de sal anuales.

Detalló que las investigaciones iniciaron en 2009, con base en datos del geógrafo alemán Karl Sapper, quien visitó el lugar a fines del siglo XIX y encontró algunas esculturas que se exhiben en el Museo de Berlín.

Indicó que las evidencias encontradas por un equipo de 20 arqueólogos estadounidenses y guatemaltecos apuntan a reforzar la teoría de que los mayas de esa época tuvieron la capacidad de producir hasta 25 mil toneladas de sal cada año.

La producción, que se generaba por el procedimiento artesanal de hervir agua de un río salado que fluye desde un domo, era trasladada para su venta a las tierras bajas de los departamentos de Petén y Alta Verapaz (norte), así como Chiapas (México), por medio de los ríos Chixoy y Usumacinta.

El sitio Salinas de los Nueve Cerros data del periodo preclásico mediano temprano -de mil a 800 años antes de Cristo- y durante el clásico -de 600 a 900 años después de Cristo-, y expandió su economía basada en la sal, agricultura y exportación de navajas de obsidiana.

Woodfill, experto de la Universidad de Luisiana, dijo que el hallazgo más impresionante es una plataforma artificial de 200 metros de ancho por 100 de largo y 13 de profundidad, donde se producía la sal.

Además, añadió, en el lugar hay dos canchas de juego de pelota maya, tres pirámides de ocho metros de altura, montículos de tierra y algunos palacios pequeños, pero la mayoría son de piedras.

Destacó que cuando colapsaron los centros contemporáneos como Tikal, Ceibal, Dos Pilas y Cancuen, Salinas de los Nueve Cerros aprovechó el florecimiento posclásico para exportar su producto a las ciudades nuevas del sur.

Estimó que "la ciudad sobrevivió hasta alrededor del año 1200 después de Cristo y aún después de su colapso fue un recurso importante para varios grupos de mayas, hasta que los españoles conquistaron la región y se apoderaron de la fuente de sal a finales del siglo XVII".

El arqueólogo añadió que desde entonces la sal que se produjo en el sitio se presentó en las mesas de Cobán (Alta Verapaz) y Sayaxché (Petén), lo mismo que Kaminal Juyú, en la capital, pero también en las tierras bajas de México.

FUENTE-El Informador.com


viernes, 4 de octubre de 2013

EXPONEN PIEZAS DE TEOTIHUACAN QUE EVIDENCIAN SACRIFICIOS HUMANOS.

NOTICIAS:



La exposición "Teotihuacán: Tres pirámides en el paisaje ritual" mostrará desde el viernes en esta capital 87 piezas halladas en esta zona arqueológica, que evidencian que tuvo lugar un "sacrificio humano masivo" en esa ciudad, informó hoy el director de estos yacimientos, el arqueólogo Alejandro Sarabia.


El Museo del Templo Mayor, en esta capital, permitirá ver estos hallazgos, que han contribuido a modificar la visión sobre Teotihuacán, ya que muestran una relación de sus habitantes con otras sociedades, que los gobernantes modificaron, ampliaron o destruyeron en parte las pirámides y que hubo cientos de sacrificios humanos y animales.

También se ha encontrado un edificio debajo de la pirámide del Sol, que podría ser del siglo III o IV d.C y está siendo investigado, explicó a los periodistas Sarabia, uno de los curadores de la muestra, quien recordó que "esta exposición es una pequeña introducción a la visita de los monumentos", que es "lo más importante".

Los objetos, encontrados en excavaciones desde 1905 hasta hace un año en las pirámides del Sol, de la Luna y de la Serpiente Emplumada, muestran numerosas ofrendas como máscaras, el único objeto de madera que está trabajado, del 70 d.C., y un collar con representaciones de maxilares humanos a base de conchas.

Entre la muestra se encuentra también una figura antropomorfa, a la que los especialistas han bautizado entre sí como "Chucky", en referencia al muñeco diabólico de la película.

"Es maravilloso que tú te puedas encontrar una pieza de 1.500 años como esta", encontrada en fragmentos y restaurada posteriormente, que es "única" porque su material no se encuentra en Teotihuacán sino que procede del estado de Guerrero, dijo la arqueóloga Elba Estrada.

De hecho y excepto la obsidiana, los materiales con los que se formaron estas piezas son importados de Guerrero, Oaxaca (sur de México) o Guatemala, como el alabastro, ónix, andesitas grises y piedras verdes, las más preciadas de la época y equivalentes al oro actual, agregó Estrada.

Teotihuacán, unos 50 kilómetros al nordeste de la capital mexicana, vivió su periodo próspero entre los siglos II y V d.C.. La ciudad fue encontrada en ruinas por los mexicas, quienes le dieron este nombre, que significa "Lugar de los dioses" o "Lugar donde se hacen los dioses".

Estrada, jefa de museos de esta zona arqueológica, se admiró de "la habilidad que tuvieron las personas de aquella época", que trabajaron con madera, piedra y hueso en vez de tornos, cuchillos y acero. "Yo no los llamaría artesanos, sino unos artistas", afirmó.

"Era tan importante el ofrendar esto a los dioses que tenía que ser perfecto, como perfecto era el cuerpo, como perfecta era la vida. (...) Eso es lo que a mí como arqueóloga me impresiona", comentó Estrada.

Según esta experta, se puede aprender de los teotihuacanos a "buscar el equilibrio con la naturaleza" y respetar el medio ambiente donde se vive, explotándolo para sí mismo pero siendo "responsable para poder trascender 1.500 años después".

Estas piezas, de antigüedad entre el siglo I y el V d.C y que antes se expusieron en Teotihuacán, se podrán ver desde el viernes y hasta febrero de 2014, junto a tres vídeos acerca del proceso de excavación y la opinión de investigadores, y sobre un mapa de Teotihuacán dibujado en el suelo.


FUENTES-El Informador.com

UN ESTUDIO EN 3D PUEDE REVELAR ANTIGUAS INSCRIPCIONES EN UN ÍDOLO DE MIKELDI.

NOTICIAS:


Un estudio tridimensional a punto de publicarse puede revelar restos de posibles inscripciones en el Ídolo Mikeldi, una de las piezas arqueológicas más importantes del País Vasco y que tiene unos 2.300 años.
Los primeros datos de este estudio han sido adelantados este jueves por la diputada foral Vízcaina de cultura, Josune Ariztondo, en una comparecencia en comisión ante las Juntas Generales de Bizkaia. El trabajo, aún pendiente de publicación, ha sido llevado a cabo, a modo de tesis de grado, por los ingenieros Juan Carlos Santamaría Escudero y Javier Hernáez Domínguez de Vidaurreta, de la Universidad del País Vasco.
Ambos expertos realizaron el pasado 20 de mayo un estudio tridimensional, mediante láser y escaneo, del ídolo de Mikeldi, una escultura zoomorfa de piedra encontrada en 1864 en la localidad vizcaína de Durango que representa un verraco o un toro, con un disco entre las patas, y cuya datación, aunque dudosa, se estima entre 2.200 y 2.300 años.
La escultura pesa 1.560 kilos y tiene un volumen de 0,625 metros cúbicos, según algunos de los pocos datos que Ariztondo ha podido adelantar de este estudio, del que por el momento solo dispone de un resumen provisional.
La diputada vizcaína de Cultura ha señalado que el trabajo desvelará los "puntos fuertes y débiles" del Mikeldi, así como "restos de posibles inscripciones que podrían ser recuperadas".
Antes que Ariztondo, el apoderado del PP en las Juntas generales de Bizkaia Arturo Aldecoa ha hablado de esas inscripciones ante la comisión de Cultura y Euskera de la cámara foral. Aldecoa ha explicado que la existencia de letras en la superficie del Mikeldi se conocía desde los siglos XVI y XVII, pero entonces "no se entendió" su significado, y ha afirmado que esta escultura será "seguramente el elemento epigráfico más antiguo de Bizkaia y el País Vasco".
Sobre estas inscripciones y la "curiosidad" que le suscitan, el juntero del PP se ha preguntado si ese texto podría haber sido escrito "quizá en vasco antiguo".
La comisión de Cultura y Euskera del parlamento vizcaíno ha aprobado, por unanimidad de los grupos (PNV, Bildu, PP y PSE-EE), una propuesta formulada por Aldecoa para solicitar que la Diputación Foral lleve a cabo un estudio sobre la ubicación y tratamiento que debe recibir el Mikeldi.
La escultura, que actualmente está expuesta en el claustro del Museo Vasco de Bilbao, está hecha de piedra arenisca y presenta "graves problemas de conservación", ha explicado el apoderado del PP.
Aldecoa ha detallado que el paso del tiempo, los agentes atmosféricos y las sucesivas actuaciones de limpieza han llevado al "deterioro" de la obra, tanto en el exterior como, probablemente, en su interior. "Incluso en las inundaciones de 1983 lo cubrió el agua", ha recordado el juntero del PP.
Ha indicado que tanto la Diputación como el Ayuntamiento de Bilbao y el propio museo donde se ubica han acometido actuaciones de protección, aunque ha considerado necesarias más medidas para conservar el ídolo de Mikeldi, "una de las piezas clave de la historia artística y cultural del País Vasco".
FUENTE-El País.

jueves, 3 de octubre de 2013

EL ORIGEN DE LA CARA.

NOTICIAS:


Los editores de la revista Nature lo presentan como el primer ser vivo conocido con cara, o con algo parecido a una cara. El lector puede juzgar por la imagen. El fósil descubierto por Min Zhu y sus colegas de la Academia China de Ciencias es realmente antiguo, con sus 419 millones de años, y nos retrotrae a la juventud de la evolución animal, que empezó hace unos 600. Lo han llamado, con característica cacofonía taxonómica, Entelognathus primordialis, y eso viene a significar que se trata del vertebrado más primitivo que tiene una mandíbula de tipo moderno. O la primera cara de tipo antiguo.
Para seguir debemos sumergirnos en los mares silúricos, y en la jerga taxonómica. Casi todos (el 99%) de los vertebrados vivientes somos gnatóstomos: quiere decir que tenemos una boca (stoma) con mandíbulas (gnatos, como en la palabra prognato). La boca existe desde los inicios de la evolución animal, pero hasta esa fecha no tenía la mandíbula inferior abatible que ahora nos resulta tan familiar, y tan útil. La mandíbula evolucionó a partir de los arcos branquiales más delanteros, en un típico ejemplo del estilo oportunista de la creatividad biológica: aprovechar una estructura repetida que ya existía antes con otra función (la de respirar, en este caso).
Los primeros gnatóstomos fueron unos peces llamados placodermos, ya extintos, y a los que pertenece el nuevo fósil Entelognathus primordialis. No es extraño por tanto que este fósil chino tenga mandíbulas. Lo extraño es la modernidad de su mandíbula, que se parece más a la de los peces óseos actuales que a lo que cabía esperar: a una torpe y arcaica mandíbula como la de sus colegas, los primitivos y extintos placodermos. El hallazgo que los paleontólogos chinos presentan enNature, ofrece por tanto “una nueva perspectiva en la evolución de estas criaturas”, según los editores.
El origen de los gnatóstomos es una de las grandes claves de la evolución de los vertebrados. No se trata solo de las mandíbulas: los gnatóstomos también inventaron los dientes, las aletas apareadas a uno y otro lado del cuerpo —de las que más tarde evolucionaron nuestros brazos y nuestras piernas—, el canal del oído interno, las vainas de mielina que funcionan como aislantes de los axones neuronales y el sistema inmune moderno. Esta aparente discontinuidad con los peces más primitivos es la razón del gran interés que tienen los biólogos evolutivos en aclarar el proceso.
Entelognathus primordialis tiene una mandíbula que hasta ahora se creía restringida a los peces óseos modernos. La idea dominante en el sector era que esas estructuras aparecieron por primera vez en los tiburones, o por mejor decir en los ancestros de los actuales tiburones. Entelognathus primordialis obliga a los paleontólogos a hacer algunos ajustes en sus modelos, pero ante todo empieza a arrojar luz sobre uno de los episodios más enigmáticos e importantes de la evolución.

FUENTE-El País.


EL TESORO DE TUTANKAMON.

CURIOSIDADES:


Nunca hubiéramos soñado algo así: una habitación –parecía un museo– repleta de objetos, algunos de ellos familiares, pero otros como jamás habíamos visto, amontonados unos sobre otros en una profusión aparentemente interminable». El egiptólogo británico Howard Carter resumía de este modo la impresión que tuvo al pasear la mirada por primera vez por las atestadas cámaras de la tumba del faraón Tutankhamón, en noviembre de 1922. Era la primera vez que alguien contemplaba un ajuar funerario completo del Egipto faraónico, que no había sido víctima de los saqueadores y ladrones de la Antigüedad. Por ello, el hallazgo no sólo ponía al descubierto un «tesoro» artístico único, sino que también constituía una oportunidad incomparable de estudiar y comprender el significado que el enterramiento y la vida en el Más Allá tenían para los antiguos egipcios.
Ya desde la Prehistoria, los egipcios enterraban el cuerpo del difunto junto a objetos que se consideraban necesarios para la supervivencia en la otra vida: cuencos de cerámica (probablemente con restos de comida), algún elemento ornamental y utensilios como cuchillos o paletas. Pronto las tumbas de personajes de alto rango se distinguieron por la calidad de sus ajuares y por poseer una estructura más compleja. Al mismo tiempo, a medida que se desarrollaba el pensamiento
religioso, empezaron a aparecer objetos relacionados con las divinidades y con la protección en la otra vida, como amuletos y estatuillas de dioses. Su finalidad era proteger al difunto de los peligros a los que debía enfrentarse en el Más Allá y permitir, así, que pudiera sobrevivir eternamente. «Que viva tu ka, y puedas pasar millones de años, tú, amante de Tebas, sentado con la cara mirando al viento del Norte y con los ojos mirando la felicidad», se lee en la inscripción de una copa de alabastro hallada en la tumba de Tutankhamón.
Para los antiguos egipcios el cuerpo se componía de diversos elementos, entre ellos el ka, una suerte de doble del difunto que le acompañaba en la vida terrena y que debía ser alimentado en la otra vida. Su desaparición provocaría la aniquilación del difunto, por lo que las ofrendas alimentarias y parte del ajuar funerario estaban destinados a la conservación del ka. Todo ello se reflejaba fielmente en la tumba de Tutankhamón. Así, al entrar en la Antecámara Carter halló dos estatuas que le llamaron desde el primer momento la atención: «Dos figuras negras de tamaño natural de un rey, una frente a la otra como centinelas, con faldellín y sandalias de oro, armados con un mazo y un báculo y llevando sobre la frente la cobra sagrada como protección». Una de estas estatuas representaba, precisamente, elka de Tutankhamón.

Otras piezas, por su parte, evocaban la condición divina del faraón. Considerado en vida como la encarnación del dios Horus, a su muerte se convertía en Osiris, el dios del mundo de los muertos, un tema que aparece evocado en las pinturas murales de la tumba de Tutankhamón. También se localizaron numerosas representaciones de divinidades en forma de estatuas y como complementos decorativos en algunos muebles, como las camas destinadas a la regeneración de la momia del faraón. Otras piezas del ajuar, particularmente abundantes, consistían en amuletos que el faraón lucía como joyas. Su función consistía en proteger al rey de los peligros que lo acechaban durante el viaje nocturno que realizaba cada noche en la barca de Re, el dios del sol, del que el faraón se consideraba hijo.

Otro elemento que no podía faltar en el ajuar funerario eran los ushebtis, figurillas que representaban a los criados mágicos que seguían sirviendo al faraón tras su fallecimiento para hacer sus tareas cotidianas. Cumplían la misma función que otros utensilios que los faraones consideraban necesarios para poder vivir de manera relajada en los Campos de Iaru, el paraíso para los egipcios, pues, según su concepciones religiosas, el faraón, tras su muerte, debía seguir atendiendo a sus necesidades básicas.

Una necesidad importante era la del vestido; de ahí la presencia en la tumba de Tutankhamón de numerosas prendas de lino, como túnicas, camisas, faldas, taparrabos o guantes. «En algunos casos –escribió Carter– la ropa es tan fuerte que parece recién salida del telar; en otros, la humedad la ha reducido a la consistencia del hollín». Para beber, el faraón disponía de ánforas de vino, cada una con la etiqueta que indicaba la cosecha, la clase, el viñedo e incluso el nombre del cosechero. En cuanto a la comida, Tutankhamón disponía de alimentos básicos –pan, ajos, cebollas y legumbres–, e incluso platos preparados y guardados en recipientes que contenían patos o carnes.
Había otro grupo de piezas del ajuar funerario de Tutankhamón que lo relacionaban con su condición de faraón. Precisamente, el hecho de que su tumba fuera, en tiempos de Carter, la única sepultura real que se había hallado intacta permitió a los arqueólogos localizar algunos ejemplos de insignias reales que hasta ese momento sólo se conocían por representaciones escultóricas o pictóricas.


En la tumba de Tutankhamón se hallaron varios cetros heka(cayado) y nejej (flagelo), símbolos de la autoridad real y asociados al dios Osiris. En la momia del faraón se recuperó una diadema de oro y restos de «un tejido parecido a la batista», que podría ser un vestigio del khat, tocado de la realeza que recoge el cabello como si fuera una bolsa de tela, y que llevaba cosidos un ureo (cobra) y un buitre.
Un objeto importante que señalaba la función como soberano de Tutankhamón era el trono. Carter lo consideraba «otro de los grandes tesoros artísticos de la tumba, tal vez el mayor que hemos sacado hasta ahora: un trono recubierto de oro de arriba abajo y ricamente adornado con vidrio, fayenza y piedras incrustadas». En el Antiguo Egipto, las sillas eran un símbolo de autoridad y prestigio, y el trono era un ejemplo. Realizado en madera con un revestimiento de oro, el respaldo presentaba una escena íntima, en la que aparecía Tutankhamón sentado en un trono con su mujer, Ankhesenamón, ante él. La escena estaba presidida por el disco solar, el dios Atón, que con sus rayos otorgaba la vida a la familia real. Ankhesenamón aparece aplicando perfumes al cuerpo del faraón, en una escena íntima y cotidiana.
Como una de las obligaciones del faraón era la defensa del país, es normal que entre los objetos de su tumba se encuentre un gran número de armas, tanto defensivas (como escudos o corazas) como ofensivas. «Se veía que habían sido colocadas en la tumba con Tutankhamón para asistir a Su Majestad en el combate con los enemigos que intenten retrasar su avance desde este mundo hasta el venidero», observó el Daily Telegraph. Cabe destacar las espadas de bronce curvadas o jepesh, así como los puñales. Uno de ellos constituye una rareza, dado que la hoja estaba realizada con hierro, mineral poco conocido en Egipto. En toda la tumba había gran profusión de arcos, tanto simples como compuestos; las medidas nos indican que algunos de ellos fueron usados por el faraón cuando era aún un niño.

Un hecho que sorprendió a los arqueólogos fue que algunos de los objetos descubiertos no pertenecieron originariamente a Tutankhamón. De hecho, la mayor parte de las joyas halladas en la tumba se habían fabricado en época de sus padres e incluso de sus abuelos, y Tutankhamón se había limitado a cambiar las inscripciones que indicaban el propietario. Por ejemplo, un pectoral guardado en un caja lleva un cartucho demasiado largo para el nombre de Tutankhamón, por lo que se deduce que el nombre que llevaba inscrito en un primer momento era el de Akhenatón, su padre. También había objetos de otros miembros de la familia de Tutankhamón que éste reutilizó. Howard Carter los denominó «reliquias»: «Entre los objetos puramente rituales pertenecientes al enterramiento hallamos reliquias familiares simples que deben evocar recuerdos muy humanos». Dentro de esta categoría se inscriben, por ejemplo, los brazaletes de fayenza localizados en el anexo, que llevaban los nombres de Akhenatón y Nefertiti. También se encontraron unas paletas de marfil con el nombre de sus hermanastras, Meketatón y Meritatón. Pero quizás el más sorprendente, por su sencillez y probablemente por el cariño con el que lo guardó el propio faraón, apareció en el interior de un pequeño ataúd encerrado dentro de otros tres ataúdes: un mechón de cabello de la reina Tiy, abuela de Tutankhamón.

martes, 1 de octubre de 2013

VIAJE EN EL TIEMPO POR MEDIO DE MAPAS.

NOTICIAS:


Proporcionar la ubicación exacta de ciertos lugares históricos es una tarea difícil, incluso para los arqueólogos. Sin embargo, una herramienta desarrollada por investigadores de la Universidad de Southampton realizó un índice de mapas, fotografías y documentos para proporcionar una sencilla herramienta de búsqueda que conecta lugares y archivos históricos de la antigüedad.


El proyecto encabezado por el arqueólogo Leif Isaksen, llamado “Pelagios 3″ quien trabajó en conjunto con la Universidad Abierta y el Instituto Austriaco de Tecnología y fue financiado a su vez por la Andrew W Mellon Foundation.

Por su parte, el proyecto llamado “Pelagios 3″ toma los datos de fuentes antiguas en latín y griego, que formaron la base de dos proyectos Pelagio hechos con anterioridad, y se basa en documentos y mapas de las fuentes árabes, mapas europeos y chinos medievales y cartas de navegación del siglo XIII, vinculándolos en una sola base de datos, publicó el diario británico The Guardian.

La herramienta está abierta al público y a los investigadores. Así, la búsqueda de una ciudad o un pueblo devuelve información con los términos coincidentes hasta 1492, que proviene de los documentos de la época, así como mapas e imágenes. De esta manera se juntan datos, historias y mapas de lugares que normalmente no se podrían encontrar o bien figuraban en diferentes documentos y archivos.

Por otra parte, el índice también incluye descripciones e historias de la época, incluyendo la manera en la que los residentes se referían a dichos lugares en diferentes momentos de la historia y la manera en la que estos se relacionaban con otros lugares.

“Los lugares significan mucho más que puntos en un mapa”, señaló el doctor Elton Barker, codirector de “Pelagios”.

“Estamos acostumbrados a ver el mundo trazado de una forma particular, una ‘verdad’ parcial que sólo se ve exacerbada por las tecnologías modernas, como Google Earth”, agregó el también especialista en literatura griega y cultura antigua en la Universidad Abierta.

Combinando documentos de diferentes culturas, idiomas y fuentes a lo largo del tiempo permite realizar referencias cruzadas, corroborare evidencias y da pie para que el lector construya un panorama mucho más amplio y rico, tanto de las ciudades conocidas en la antigüedad como de los lugares más oscuros.

Isaksen y su equipo están llevando abierta la propuesta de datos interconectados, lo que ha permitido importantes avances en la investigación en temas que van desde la biología de sistemas a las tendencias de gripa en Google, que traza la propagación de los brotes de influenza en todo el orbe, con el mundo de la historia antigua.

“Con una variedad sin precedentes de los datos enlazados entre sí, será posible trazar en términos generales las continuidades, y discontinuidades, de la respuesta de las personas con el mundo que les rodea”, dijo Isaksen.

“Lo que es igualmente interesante es que si se está interesado en un determinado lugar, será posible reunir fragmentos dispares de su historia de vida, sus conexiones con otros lugares, sus historias e imaginario.”

Por ahora, el cuadro de búsqueda simple que actualmente aparece al frente del proyecto es sólo el comienzo. Mientras tanto, los científicos esperan que el público en general se involucre en la evolución tanto del conjunto de datos como de las herramientas.

FUENTES-El Informador.com


USS Nautilus (SSN-571)

CURIOSIDADES:




Bautizado como "Nautilus" en homenaje al submarino del mismo nombre de la novela de Julio Verne, Veinte mil leguas de viaje submarino, fue construido gracias a los trabajos del físico Philip Abelson y al apoyo del presidente estadounidense Harry s Truman. En 1591 el Congreso de los Estados Unidos dio su apoyo al programa creado con el objeto de dotar a la US Navy de un submarino con propulsión nuclear.
El proyecto había sido ideado y supervisado personalmente por el AlmiranteHyman G. Rickover, conocido como "El Padre de la Marina Nuclear."1 El 12 de diciembre de 1951 el Departamento de la Armada de los Estados Unidosanunció que el submarino se llamaría Nautilus — sería el sexto buque de la US Navy que llevaría este nombre, siendo 2 de ellos también submarinos— y que tendría el número de casco SSN-571.
El 14 de junio de 1952 Harry S. Truman, por entonces Presidente de los Estados Unidos encargó la construcción del Nautilus a la Electric Boat Division de General Dynamics, en sus astilleros de Groton, Connecticut. El submarino fue diseñado por John Burnham, siendo bautizado el 21 de enero de 1954 y botado en el río Thames (Connecticut), amadrinado por Mamie Eisenhower r, la esposa del sucesor de Truman Dwight D. Eisenhower. ElNautilus fue comisionado el 30 de septiembre de 1954, al mando del Comandante Eugene P. Wilkinson.
El Nautilus disponía de un reactor naval S2W, un reactor de agua a presión construido por la Westinghouse Electrc Corporation para la US Navy.
El "Nautilus" realizó su primera salida al mar el 20 de enero de 1955 desde los astilleros de la Electric Boat en Groton (Conneticut). Mide 91 m de longitud, pesando más de 3.000 Tm. La propulsión nuclear le proporciona una autonomía sin precedentes hasta esa fecha (varias semanas de inmersión y hasta 140.000 Km a la velocidad de crucero)
El 4 de febrero de 1957, el "Nautilus" alcanzó las 60.000 millas marinas (111.120 Km) en inmersión, que se corresponden con las 20.000 leguas de la novela de Julio Verne.
El 3 de agosto de 1958, a las 11.15, el "Nautilus" se convierte en el primer barco que navega bajo el casquete polar del Polo Norte. Aprovechando la ocasión, los miembros de la tripulación del submarino intentaron entrar en la historia al ser los primeros en hacer tal o cual cosa en este mítico lugar (el primero en ducharse, en hacer la colada, etc).
Fue retirado del servicio en 1980 y declarado Lugar Histórico en 1982, antes de ser transformado en navío museo.