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martes, 21 de enero de 2014

EL ADN MÁS ANTIGUO SE ENCUENTRA EN ATAPUERCA.

NOTICIAS:



Los fósiles de Atapuerca vuelven a pulverizar las fronteras de la ciencia. Y esta vez de la mano de las más avanzadas técnicas genéticas. Un equipo internacional formado por los paleontólogos de Atapuerca y los máximos expertos mundiales en ADN antiguo, en Alemania, han logrado obtener ADN de un fósil humano del yacimiento de la Sima de Los Huesos, de hace 400.000 años (Pleistoceno Medio), y obtener la secuencia casi completa de sus genes.
Se trata del ADN mitocondrial, un orgánulo de la célula que se hereda solo por vía materna con un único cromosoma. Y ha proporcionado una gran sorpresa a los investigadores porque, al compararlo con los genomas de humanos modernos, neandertales, chimpancés y bononos, han descubierto que los individuos de la sima están emparentados, no con los neandertales, como esperaban por los rasgos que comparten, sino con una oscura población de los montes Altai, en Siberia, de hace unos 40.000 años, los denisovanos, de los que se han encontrado muy pocos fósiles. Tan desconcertante es el resultado que los investigadores plantean cuatro hipótesis para explicar esta relación genética entre poblaciones tan distantes, los humanos de la sima y los denisovanos, un linaje hermanado con los neandertales pero del este eurasiático.


Este logro supone retrasar la más antigua secuencia genética humana más de 200.000 años, señala la revista Nature, en la que los científicos dan a conocer esta semana los resultados de su investigación. Hasta ahora solo se había secuenciado ADN tan antiguo en animales, en concreto, de un caballo de hace 700.000 años, conservado en permafrost en Canadá.
“Solo hay progreso en el conocimiento cuando se encuentra lo inesperado. Todo apunta a una complejidad mayor de lo que se suponía en el Pleistoceno Medio. Esperemos que futuras investigaciones aclaren las relaciones entre los fósiles de la sima, los neandertales y los denisovanos”, señala Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca y responsable de las excavaciones de la Sima de los Huesos.


Este trabajo muestra que ahora podemos estudiar el ADN de fósiles con varios cientos de miles de años de antigüedad, abriéndose la posibilidad de conocer genes de los antepasados de neandertales y denisovanos. Es tremendamente emocionante”, afirma. Svante Päabo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. Ignacio Martínez, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares y uno de los científicos de Atapuerca lo sintetiza: “Con esta investigación unimos la grandiosa colección de fósiles de la sima, la mejor del mundo de la paleontología, con el equipo de Svante Pääbo, el mejor del mundo en ADN antiguo”.
Una investigación de este tipo se va fraguando poco a poco, avanzando con mucha cautela cuando lo que uno tiene entre manos son unos valiosísimos y frágiles fósiles de hace 400.000 años. Los investigadores primero probaron con hueso de oso, cuyos fósiles aparecen mezclados en la Sima de los Huesos con los de los homínidos. Y la clave ha estado en aplicar una nueva técnica de secuenciación del ADN desarrollada por Matthias Meyer en el prestigioso laboratorio de Pääbo, que ha logrado hacer, entre otros, el genoma del neandertal y de los individuos de Denisova. El éxito con el oso, dado a conocer este mismo año en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidenses, ya apuntaba claramente cuál sería el siguiente paso: los humanos de la sima. Pero es mucho más difícil hacer la secuencia genética de los humanos, recalca Martínez, porque es mayor el riesgo de contaminación con ADN actual. Tomaron varias muestras de un fémur de la sima, en total 1,98 gramos, haciendo unas microscópicas perforaciones en el fósil, explican los investigadores en Nature. Y después, una vez obtenido el ADN mitocondrial, aplicaron la avanzada técnica puesta a punto por Meyer que permite obtener buenos resultados con ADN antiguo deteriorado.
El equipo de Arsuaga ha desenterrado hasta ahora más de 6.500 fósiles en la sima, pertenecientes al menos a 28 individuos, con todas las piezas esqueléticas representadas, de distintas edades y de ambos sexos. Es una colección única, que permite, señala Martínez, aplicar a su estudio las técnicas más refinadas, ahora y en el futuro.
En el desconcierto del triunfo con el ADN, los investigadores de Atapuerca apenas han tenido tiempo de elaborar una explicación científica de los resultados que esbozan con varias hipótesis en su compacto artículo, de tres páginas y media incluidas las referencias. El problema es que los humanos de la Sima de los Huesos, clasificados oficialmente como Homo heidebergensis, una especie tal vez demasiado amplia para ser eficaz, muestran rasgos distintivos de los neandertales, por ejemplo en los dientes, las mandíbulas y la morfología del cráneo, pese a ser muy anteriores a ellos.
Así, se han considerado durante años como antepasados de los neandertales, esa población típica europea que desapareció hace unos 30.000 años, sin que se haya encontrado una explicación definitiva y contundente de ese callejón sin salida evolutivo cuando la especie humana actual dominó el continente.
Sin embargo, la secuencia del ADN mitocondrial indica que el humano de la sima “está muy relacionado con el linaje del genoma de los denisovanos, un grupo hermano de los neandertales en el este Eurasiático”, escriben los investigadores. Y aquí lanzan las cuatro hipótesis para explicar esta extraña relación tan aparentemente lejana en el espacio (de Europa Occidental al sur de Siberia) y en el tiempo (los escasos restos denisovanos recuperados tienen unos 40.000 años, frente a los 400.000 de la sima).
La primera idea es que los ancestros de los humanos de la sima podrían estar relacionados con los de los denisovanos, pero Meyer, Arsuaga, Pääbo, Martínez y sus colegas consideran esta hipótesis poco probable porque implicaría un solapamiento espacial en Europa Occidental de los antepasados de los siberianos con los de los neandertales y, entonces, habría que explicar (difícilmente) la divergencia genética posterior de las dos especies compartiendo territorio. Además, los humanos de la sima seguramente son anteriores a la separación evolutiva entre denisovanos y sus primos los neandertales.
El segundo escenario considera que los de la sima serían un grupo distinto de los otros dos y que posteriormente contribuyó de alguna manera con su ADN mitocondrial a los denisovanos. Pero esto supondría la emergencia de varios grupos independientes cn rasgos neandertales en especies no neandertales. Parece difícil.
La tercera hipótesis “es plausible”, dicen los investigadores: los hombres de la sima pueden estar relacionados con los ancestros comunes de denisovanos y neandertales, pero entonces hay que explicar la semejanza del genoma mitocondrial con los primeros y no con los segundos. La cuarta idea sugiere que el flujo de genes de otra población llevó el ADN mitocondrial a los denisovanos y a la Sima de los Huesos o a sus ancestros… entonces, más de un linaje evolutivo humano andaría por Europa hace en torno a 400.000 años.
Las respuestas deben de llegar de la mano de más investigación. En el frente genético los siguientes pasos a dar están claros: los investigadores quieren analizar más ADN mitocondrial para estudiar su variabilidad en diferentes individuos e intentar dar el salto al ADN del núcleo de la célula, mucho más escaso en los fósiles. Y, por qué no, atreverse con otros fósiles. “Aunque la conservación del ADN de hace tanto tiempo puede estar favorecida por las condiciones de conservación únicas de la Sima de los Huesos, estos resultados muestran que las técnicas de secuenciación de ADN antiguo se han hecho ya suficientemente sensibles como para hacer futuras investigaciones de ADN remanente en yacimientos en los que se encuentran homínidos del pleistoceno medio”, concluyen Meyer y sus colegas.
FUENTE-El País.

sábado, 18 de enero de 2014

ARQUEÓLOGOS ISRAELÍS DESCUBREN RESTOS DEL PRIME BANQUETE FUNERARIO DE LA PREHISTORIA.

NOTICIAS:

REPRESENTACIÓN DE MONTE CARMELO.

Una excavación en las cuevas del Monte Carmelo, cerca de Haifa al norte de Israel, ha desvelado una opípara comida cerca de una tumba, que los arqueólogos aseguran, se trata del primer banquete funerario descubierto hasta ahora de la era prehistórica.

Las cuevas que salpican el monte servían como refugio a una tribu de docenas de miembros al final de la era glacial, hace 13.000 años. «Sabemos que el hombre prehistórico enterraba y velaba a sus muertos, pero no sabíamos que también hacían cenas rituales en su honor al pie de las fosas», comentó a ABC Guy Bar-Oz, uno de los tres arqueólogos de la Universidad de Haifa que dirige la excavación.

«Estamos seguros de que son los restos de una comida, más bien banquete, por que los huesos que se han encontrado al lado de la tumba se han roto con utensilios y a muchos se les ha extraído el tuétano», aseguró Bar-Oz.
Los arqueólogos llevan excavando en el monte desde 2003 y desde entonces han desenterrado 29 esqueletos de niños y adultos, pertenecientes a los Natufienses, una cultura prehistórica que se extendió por todo Oriente Medio hace más de 15.000 años. El equipo, compuesto por Bar-Oz, Reuven Yeshurun y Dani Nadel, de la Universidad de Haifa, trabaja en colaboración con el Instituto Weizmann de Israel, así como con otras universidades de Francia, Hungría y Estados Unidos en este proyecto para estudiar la cultura Natufiense.

«Nuestra tesis con respecto a este descubrimiento es que toda la tribu se reunía alrededor de la tumba para honrar al muerto con una comida y velarle. Esto tiene mucho sentido si se tiene en cuenta que los Natufienses estaban en pleno proceso de transición del nomadismo al sedentarismo y esto era una forma de unir a la tribu», comentó Bar-Oz.

Para sustentar su teoría, los arqueólogos señalan que los miles de huesecillos encontrados junto a la tumba muestran marcas de haber sido cortados con sílex, algo que no ocurría cuando se enterraba a los animales junto al muerto, para ayudarle en la otra vida. «Los natufienses muchas veces ponían animales pequeños junto al difunto, pero cuando nos encontramos ante este tipo de enterramientos, los huesos están enteros, no cortados», explicó el investigador. Los natufienses no eran muy exigentes con su alimentación y aprovechaban la fauna local como liebres, tortugas, ratones y otras especies de pequeños mamíferos, aunque la gacela local era su manjar preferido.

ESQUELETO ENCONTRADO EN MONTE CARLO.




Para sustentar su teoría, los arqueólogos señalan que los miles de huesecillos encontrados junto a la tumba muestran marcas de haber sido cortados con sílex, algo que no ocurría cuando se enterraba a los animales junto al muerto, para ayudarle en la otra vida. «Los natufienses muchas veces ponían animales pequeños junto al difunto, pero cuando nos encontramos ante este tipo de enterramientos, los huesos están enteros, no cortados», explicó el investigador. Los natufienses no eran muy exigentes con su alimentación y aprovechaban la fauna local como liebres, tortugas, ratones y otras especies de pequeños mamíferos, aunque la gacela local era su manjar preferido.







Otro de los descubrimientos importantes que se han hecho en los últimos diez años en el Monte Carmelo sido uno de los primeros cementerios de la prehistoria, donde se encuentran enterradas varias generaciones de natufienses a lo largo de un periodo de más de mil años.


Los primeros rituales funerarios

Los natufienses vivieron durante el Holoceno, cuando el clima en Oriente Medio era frío yhúmedo, con abundante vegetación. Los arqueólogos piensan que fueron los primeros en cultivar cereales a pequeña escala y se considera que son el nexo entre el nomadismo y el sedentarismo y la transición a la agricultura. Fueron los primeros humanos que comenzaron a enterrar a sus muertos y a realizar rituales funerarios, ya que separaban la cabeza del tronco del difunto y adornaban la fosa con flores. Aunque no domesticaban animales, sino que todavía eran cazadores y recolectores, parece que los natufienses sí domesticaban perros, ya que los primeros restos arqueológicos de cánidos y humanos enterrados juntos se han encontrado en sus cuevas.

FUENTE-Susana Mendoza, Jerusalén

jueves, 5 de diciembre de 2013

GENES DE SIBERIANOS DE 24.000 AÑOS REVELAN OTRO ORIGEN DEL NATIVO AMERICANO.

NOTICIAS:



El genoma de un joven de hace 24.000 años es el más lejano que se ha secuenciado de la especie humana actual. Revelaron casi no tener ninguna relación con el pueblo moderno que vive hoy en el este asiático. 

El genoma de un joven siberiano de hace 24.000 y otro de 17.000 años atrás revelaron casi no tener ninguna relación con el pueblo moderno que vive hoy en el este asiático, sin embargo con sorpresa demostró que está ligado a los modernos euroasiáticos occidentales y con los nativos americanos, comunicó el 20 de noviembre un equipo de genética liderado por el Centro de GeoGenetics en el Museo de Historia Natural de Dinamarca.

“La antigua Siberia demuestra firmas genómicas que son basales en los eurasiáticos occidentales de hoy en día y cercanos a aquellos de los nativos americanos modernos”, señalaron los científicos. Esto permitió descubrir otro origen en esta población.

Los restos del joven siberiano apodado Ma-1 se encontraron en sitio Paleolítico Superior de Mal'ta, un lugar vecino al lago Baikal, al centro-sur de Siberia, conocido por la cultura Buret o MaltinskoBuretskaya. En el mismo lugar se encontraron numerosas figuras humanas talladas. A finales de 2009, los investigadores tomaron muestras genéticas de los restos que hoy se encuentran en el Museo Hermitage, de San Petersburgo.
Tanto los genomas mitocondrial y nuclear del MA-1 indican que estaba relacionado con eurasiáticos occidentales de hoy en día, dice el reporte.

Un segundo sujeto prehistórico, que vivió  hace unos 17.000 años en el centro sur de Siberia, en el sitio Afontova Gora-2, tampoco tenía relación genética a los asiáticos que hoy viven en el Este, y también tenía características muy similares al joven MA1 de Mal’ta.

Estos hallazgos permitieron comprender que la genética de los nativos americanos no proviene solamente de los antepasados de los modernos asiáticos del este, como se creía, sino que también de los antepasados de los modernos euroasiáticos occidentales de hoy, cuya población estuvo presente hace 24.000 años en el sitio de Malt’a y hace 17.000 en el sitio de Afontova, ambos en Siberia.

Otra conclusión dada por los científicos es que la población en Siberia se mantuvo durante el 'Último Período Glacial' que había en Asia entre 26.000 y 19.000 años atrás, como también en un período posterior, hace 17.000 años, después del deshielo.
“La mayoría de los científicos creían que los linajes nativos americanos se remontan hace aproximadamente 14.000 años, cuando cruzaron los primeros por el estrecho de Bering hacia el Nuevo Mundo (América)”, destacó el Dr. Pontus Skoglund de la Universidad de Uppsala, uno de los autores del estudio. 

El Dr. Skoalund aclaró entonces, que ahora hay una evidencia directa de que algunos de los ancestros que caracterizan a los nativos americanos son de “por lo menos 10.000 años más que eso, y estaban presentes en Siberia antes de la última Edad de Hielo”.

Desde Chile, otras evidencias de poblaciones tempranas en América, que llegaron al extremo austral, y que habitaron cerca de Puerto Montt hace unos 15.000 años, indican que estos seguramente migraron lentamente desde Asia y bajaron por la costa mucho antes, señaló el Dr. Eugenio Aspillaga, profesor de Antropología de la Universidad de Chile.

En relación al actual estudio siberiano, “el resultado fue una completa sorpresa para nosotros. ¿Quién hubiera pensado que los nativos americanos de hoy en día, que hemos aprendido en la escuela provienen de Asia oriental, compartan la historia evolutiva reciente con euroasiáticos occidentales contemporáneos?, comentó el profesor Eske Willerslev del Centro de GeoGenetics, quien dirigió el estudio.
“Aún más curiosamente, esto ocurrió por el flujo de genes de una población antigua que hasta el momento está representado sólo por la MA-1 individuo que vivió hace unos 24.000 años”.

En la investigación también participó el Profesor Kelly Graf del Centro para el Estudio de los primeros americanos, de la Universidad de Texas. Para el científico los resultados son significativos porque “muestra que los siberianos del Paleolítico Superior procedían de una población cosmopolita de los primeros humanos modernos que se extendió desde África hacia Europa y Asia Central y del Sur”.

El Dr. Graf sostiene que ahora puede explicarse finalmente porqué algunos esqueletos de nativos americanos del período paleolítico "tienen rasgos fenotípicos atípicos".

"Esto se debería a una conexión histórica directa al Alto Paleolítico de Siberia", señaló el Dr. Graf.



FUENTE-Anastasia Gubin La gran época.com

miércoles, 25 de septiembre de 2013

ALTXERRI LAS PINTURAS MÁS ANTIGUAS DE EUROPA.

NOTICIAS:

PINTURA RUPESTRE

La cueva guipuzcoana de Altxerri alberga en sus paredes las pinturas rupestres más antiguas datadas hasta ahora en Europa, con una edad estimada, 39.000 años, 3000 más que las de Altamira, según una investigación realizada por científicos de las universidades de Cantabria, Burgos y Toulouse (Francia). El Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria explica, en una nota, que las conclusiones de esta investigación realizada en una galería conocida como Altxerri B, han sido publicados por la revista Journal of human Evolution, una de las más importantes en el campo de la Antropología y la Arqueología Prehistórica internacional.
La investigación se remonta al año 2011, cuando los miembros de la Universidad de Cantabria César González y Aitor Ruiz decidieron realizar un nuevo estudio del conjunto rupestre de Altxerri, en el que, además de la gruta original, incluyeron la galería superior conocida como Altxerri B, donde se encuentran las pinturas datadas ahora.
Aitor Ruiz, que llevaba a cabo su tesis doctoral sobre este tema, recuerda que "desde el principio resultó evidente que se trataba de un conjunto independiente" de las pinturas de la galería inferior, por lo que uno de sus primeros objetivos fue establecer una cronología para Altxerri B. Con este objetivo, se integraron en el equipo investigador al especialista en Arte del Paleolítico Superior Inicial Diego Garate, de la Universidad de Toulouse, y al experto en Geoarqueología de la Universidad de Burgos Eneko Iriarte.
Ante la imposibilidad de fechar directamente las pinturas, ya que están realizadas con pigmentos inorgánicos, los arqueólogos recurrieron a otras técnicas mediante unas dataciones de huesos depositados al pie de las pinturas que luego vincularon con análisis de otras muestras del contexto. El estudio, financiado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián, ha arrojado una estimación próxima a los 39.000 años de antigüedad.
Para contrastar si esas fechas podían ser asimiladas a la época de realización de las pinturas, se recurrió a otro tipo de evidencias como la similitud formal con pinturas de distintas cuevas de cronologías similares. Al mismo tiempo, se efectuó un estudio geológico que determinó la independencia de los yacimientos de la gruta de Altxerri y de la galería denominada Altxerri B, cuyo acceso había quedado sellado hacías miles de años, "lo que avala la antigüedad de las pinturas" ahora datadas.
El conjunto rupestre de Altxerri, ubicado en Aia (Gipuzkoa), fue descubierto en 1962 e inmediatamente estudiado por el investigador Joxe Miguel de Barandiarán, aunque posteriormente fue vuelto a analizar por los arqueólogos Jesús Altuna y J.M. Apellániz, quienes publicaron una nueva monografía en 1976. Destaca en la cavidad un importante conjunto de pinturas del período Magdaleniense reciente (entre 14.500 y 11.700 Antes del Presente), que incluye 68 bisontes, 7 renos, 6 cabras, 5 caballos y 4 peces, además de un ciervo, un oso, una serpiente y otras muchas unidades de distintas especies animales.
Todo ello le hizo merecedor de su inclusión, junto a otros conjuntos rupestres paleolíticos cantábricos, en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco en 2008. Desde 1966 existían, además, referencias a una galería superior con pinturas rojas, la cual sin embargo nunca había sido estudiada en profundidad hasta ahora.
FUENTE-El País.


domingo, 30 de junio de 2013

ALGO MAS QUE CUATRO PIEDRAS VIEJAS

NOTICIAS:

Es un proceso minucioso. Manual y lento. El pincel arrastra montoncitos de tierra. Asoma una de las aristas de un sílex y la arqueóloga la marca pegando al lado una chincheta roja. Hace 200.000 ó 300.000 años, otra mano señaló probablemente ese trozo de mineral y lo talló con pericia a golpes de percutor, una piedra calcárea traída desde el Jarama, hasta afilar un bifaz (hacha de mano) con el que podía abrir en canal un elefante. Entonces, Vicálvaro no era Vicálvaro, ni estaban previstas miles de casas alrededor de esta explanada por la que asoma el silex, entre los valles del Manzanares y el Jarama.
Media docena de especialistas rascan la tierra a pleno sol en un secarral de unos 50 metros cuadrados situado casi en mitad de ninguna parte. Sacan a la luz el último hallazgo arqueológico de la región: un taller de sílex del Paleolítico Inferior, bautizado como Charco Hondo. Madrid tiene más de 3.000 yacimientos documentados, de los que 18 se enseñan al público como museos, tanto al aire libre como enclavados en las obras donde se encontraron.
En España no existe un taller documentado de esta cronología como el de Charco Hondo, señala Sergio Bárez, geoarqueólogo y codirector de la excavación. Pero es difícil alcanzar un consenso sobre cuál es su mejor futuro. ¿Se debe tratar y mostrarlo al público como reclaman vecinos de Vicálvaro y los partidos de la oposición? ¿Mejor conservarlo cubierto para abrirlo después a la investigación?
Hace tres semanas que comenzaron los trabajos para sacarlo a la luz, aunque su existencia llevaba documentada desde hace seis años. No hay prisa. La crisis del ladrillo y una sentencia del Tribunal Supremo tienen en suspenso el desarrollo urbanístico en el que están previstas 15.400 viviendas. Otra peculiaridad del taller es su buen estado de conservación. “Es como un instante congelado en el tiempo”, describe Bárez al filo de la cuesta que baja hasta el yacimiento.
La pista para localizarlo fue la depresión que presentaba el terreno en ese punto. Se llevó a cabo un sondeo con una pala y se descubrió. El lugar estaba surcado por pequeños arroyos que erosionaron el suelo y dejaron al descubierto los materiales más resistentes, los nódulos de sílex. Después ese mismo arroyo trajo la arena que lo tapó y permitió su conservación hasta nuestros días. “Así pudieron acceder los hombres primitivos a la materia prima”, añade Bárez. Todavía no se sabe con precisión si eran neandertales o su predecesor, el homo Heidelbergensis. Falta realizar las pruebas que permitan acotar con más exactitud el periodo al que pertenecen los restos.
En los alrededores se han encontrado otros restos de distintas épocas. Los más importantes: Casa Montero, con neolítico de sílex y El Cañaveral, donde se han documentado cuatro yacimientos del Paleolítico Medio (50.000-100.000 años). Y en el mismo desarrollo urbanístico de Los Ahijones, a apenas unos metros, se encuentra una necrópolis Visigoda con 824 tumbas y restos de 1.500 individuos de entre finales del siglo V y el VII. Los hallazgos, en este caso, se han sacado del terreno y se han trasladado al Museo Arqueólogico Regional, en Alcalá de Henares.


FUENTE-El País